Familiares del coronel retirado Carlos Ulises Hernández Rojas, uno de los ocho señalados en el caso Azul Celeste, denunciaron robos dentro de un apartamento incautado de forma ilegal y que, según han reclamado, está en manos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim),
«De manera criminal, las autoridades le han entregado las llaves a civiles para desvalijar el hogar de mi hermano. Esta madrugada, por tercera vez, las cámaras de seguridad captaron el modus operandi: a las 12:48 a.m., aprovechando la oscuridad, dos mujeres volvieron a ingresar con total impunidad usando llaves. Entraron con morrales vacíos y salieron con ocho bolsas llenas, robándose los bienes muebles y el esfuerzo de toda la vida de un oficial que hoy no se puede defender», denunció Alida Hernández Rojas, hermana del preso político en un video difundido en redes sociales.
El apartamento, ubicado en Residencias Plaza Jardín y cerca del Colegio de Ingenieros (Plaza Venezuela, Caracas), fue allanado por funcionarios de la Dgcim en enero, luego de que el coronel Hernández Rojas fuese detenido.
Alida Hernández recordó que el inmueble se encuentra bajo una supuesta medida de incautación penal preventiva. A mediados de octubre, funcionarios de la Dgcim se acercaron a la vivienda para entregársela a un tercero, denunció la mujer.
Asimismo, indicó que la semana pasada se hizo la denuncia ante el fiscal que lleva el caso Azul Celeste pero no han obtenido respuesta. «Legalmente, las llaves de esta propiedad deberían estar bajo la custodia exclusiva del fiscal Luis Ernesto Dueñez».
«Esto ya no es un procedimiento judicial, esto es un saqueo continuo, un robo flagrante y un patrón de asedio económico contra las familias de los presos políticos. Le pedimos al fiscal general Larry Davoe investigue la situación, estamos ante un hecho de delincuencia organizada. Aquí hay complicidad, necesitamos que se aplique toda la ley, necesitamos justicia», reclamó Hernández.
El coronel Carlos Ulises Hernández Rojas fue detenido en el estacionamiento de su edificio el 24 de enero de este año por tres civiles armados. La detención arbitraria quedó registrada en video. Estuvo 15 días en desaparición forzada. En ese tiempo, según le ha contado a familiares, estuvo recluido en la sede de la Dgcim en Boleíta donde fue víctima de torturas hasta que lo trasladaron al Internado Judicial El Rodeo I.
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Fuente: TalCual.










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