La derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato del martes 3 de noviembre abrió una nueva pregunta en Washington: ¿seguirá Marco Rubio como secretario de Estado de Donald Trump o intentará tomar distancia de una administración debilitada para competir por la Casa Blanca en 2028?
El diario británico The Independent informó este jueves 5 de noviembre que fuentes republicanas estadounidenses y altos funcionarios del Reino Unido consideran probable una renuncia de Rubio. Según el periódico, el jefe de la diplomacia y también asesor de Seguridad Nacional se prepara para disputar la nominación republicana, con el vicepresidente JD Vance como principal competidor. No hay, sin embargo, un anuncio de renuncia ni una candidatura confirmada.
Uno de los allegados consultados por el medio considera que permanecer en el gabinete perjudicaría sus aspiraciones electorales. Otra fuente anticipó una salida de hasta cinco funcionarios de alto nivel tras la derrota del partido, que perdió el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Son pronósticos atribuidos a fuentes reservadas, no decisiones conocidas del secretario.
La Casa Blanca rechazó tajantemente la información. Su portavoz Davis Ingle acusó a The Independent de difundir teorías sin fundamento. El Departamento de Estado también calificó el reportaje de noticia falsa basada en fuentes anónimas inventadas. Incluso una fuente de la propia administración aseguró al periódico que Rubio no había mostrado señales de querer marcharse.
El peso de Irán
El cálculo político está marcado por la guerra contra Irán. Según una investigación de The New York Times, elaborada mediante entrevistas a más de 70 personas, los estrategas republicanos advirtieron durante meses que el conflicto, el cierre del estrecho de Ormuz y el aumento de los precios de la gasolina podían costarles las mayorías legislativas. Los resultados terminaron por confirmar el retroceso republicano en estados considerados bastiones conservadores.
Una encuesta a pie de urna citada por MS NOW reveló que 63% de los votantes consideró un error la guerra. Vance no esperó para señalarla como explicación de la derrota: sostuvo públicamente que ese había sido el motivo del revés y pidió iniciar allí cualquier discusión sobre el futuro republicano.
Rubio, en cambio, mantuvo un perfil público más discreto respecto al conflicto. Aunque en el Senado defendió posiciones duras frente a Teherán, otros funcionarios, incluidos el secretario de Defensa Pete Hegseth y los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, protagonizaron buena parte de las intervenciones sobre la guerra. Su doble responsabilidad en política exterior y seguridad nacional, sin embargo, dificultaría que se desvinculara de las decisiones de Trump.
La competencia por 2028
El fracaso electoral también favoreció declaraciones a favor de Rubio. El representante republicano Marlin Stutzman, integrante del conservador Freedom Caucus, dijo a Fox News que lo apoyaría para 2028 porque podría unificar al partido. El excongresista Trey Gowdy fue más lejos: en una intervención televisiva lo presentó como el ganador republicano de la noche electoral, según recogió MS NOW.
No todos comparten esa lectura. The Hill señaló que Vance conserva ventajas por su condición de vicepresidente, aunque su participación en campañas republicanas derrotadas erosiona su posición. También figuran entre los aspirantes potenciales el gobernador saliente de Florida, Ron DeSantis, y el senador Ted Cruz.
El exjefe de gabinete de Trump Mick Mulvaney resumió a The Hill el dilema de cualquier aspirante: necesitará suficiente cercanía con Trump para ganar las primarias, pero también distancia para evitar que su impopularidad lo arrastre en las presidenciales. Para Rubio, dimitir podría resolver una parte del problema y agravar otra.
Venezuela y Cuba, factores decisivos
Rubio ocupa una posición especialmente visible en la política hacia América Latina. Participó en la planificación de la operación estadounidense que sacó a Nicolás Maduro del poder en enero y ha tenido un papel destacado en la relación de Washington con la encargada del Ejecutivo venezolano, Delcy Rodríguez. Su actuación también comprende los ataques estadounidenses contra embarcaciones señaladas de transportar drogas en el Caribe, cuestionados por sus posibles implicaciones legales.
Según The Independent, un operador político de Florida cree que Rubio podría retrasar cualquier salida si quedarse le permitiera participar en un eventual cambio político en Cuba. Otras fuentes sugieren el escenario opuesto: que permanezca para ofrecer estabilidad dentro del gabinete y evitar una ruptura con Trump.
Rubio había afirmado en septiembre que no tenía planes de competir por la presidencia y que estaba concentrado en sus responsabilidades actuales. También había dado señales de que no disputaría la nominación si Vance se presentaba.
Nuevo mapa del Congreso de EEUU reconfigura plazos y contrapesos de la transición
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Fuente: TalCual.










COMENTARIOS
Deja tu comentario
Todos los campos son obligatorios. Tu correo no se publicará.