La periodista independiente cubana Yoani Sánchez denunció este viernes 6 de noviembre la imposición de un cerco policial en los alrededores de su vivienda en La Habana, un día después de resultar arrestada por agentes de la inteligencia estatal. La fundadora del portal digital 14ymedio alertó que las acciones de hostigamiento y los interrogatorios buscan forzar el cese de su labor informativa dentro de la isla o presionar su salida hacia el exilio.
«Quieren que me calle, quieren que me vaya», aseveró la comunicadora social a través de sus un videos publicados en sus redes sociales. Detaaló que la maniobra de custodia irregular le impedía desplazarse fuera de su residencia. Sánchez precisó que el despliegue de las fuerzas de seguridad impidió además la asistencia de diversos activistas y comunicadores independientes a un encuentro cultural convocado por la representación diplomática de los Estados Unidos en la capital cubana.
La comunicadora explicó que su detención, ejecutada el jueves por tres funcionarios vestidos de civil pertenecientes a la Seguridad del Estado, concluyó con su traslado e internamiento en un calabozo policial. Durante el procedimiento, las autoridades informaron a la periodista sobre la apertura de un expediente que contempla imputaciones por «propaganda contra el orden constitucional», acusación que la jurista vinculó directamente con el ejercicio de la cobertura periodística en el país.
El operativo contra la directora de 14ymedio se inscribió en una jornada de arremetida que alcanzó a otras figuras del sector independiente y de la disidencia civil. La periodista Camila Acosta y la activista Anna Sofía Benítez reportaron la presencia de patrullas policiales y agentes no uniformados en los accesos de sus domicilios. Asimismo, la líder de la organización Damas de Blanco, Berta Soler, permaneció retenida por varias horas junto a una integrante de ese colectivo opositor antes de recuperar la libertad.
Sánchez, galardonada en 2008 con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo, denunció las condiciones observadas durante su permanencia en la dependencia policial. La reportera atestiguó que decenas de ciudadanos procedentes de diversas provincias del interior del país sufren detenciones sistemáticas al carecer de residencia legal registrada en La Habana, enfrentando procesos de deportación interna bajo el señalamiento de permanecer en condición irregular en la capital.
Pese a los cargos notificados y al despliegue en las inmediaciones de su residencia, la comunicadora ratificó que mantendrá la publicación de informaciones en su plataforma digital. La arremetida contra el periodismo no oficial ocurre en un contexto regulatorio severo, marcado por el ordenamiento legal aprobado en 2023 que restringe la titularidad de los medios de comunicación a las estructuras estatales, relegando la prensa independiente a la difusión en entornos digitales y herramientas de elusión de censura.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Fuente: TalCual.










COMENTARIOS
Deja tu comentario
Todos los campos son obligatorios. Tu correo no se publicará.