El empresario venezolano Alejandro Betancourt, señalado de corrupción y quien dirige la empresa North American Blue Energy Partners (Nabep), habló por primera vez en un acto de inspección de los proyectos petroleros y de gas que han firmado la administración de Delcy Rodríguez y Estados Unidos.
«Hoy pudimos constatar con personal del Departamento de Estado, con el personal de Pdvsa, estuvimos en el módulo de compresión Bachaquero Lago 2, que vimos cómo estaba comportándose. Estamos viendo los avances en Bachaquero 3, en Ceuta 4, que esperamos que los próximos cuatro meses también se incorporen a la producción de Petrozamora«, expresó Betancourt desde el estado Zulia, durante un pase en la actividad presidida por Rodríguez y el encargado de negocios de EEUU en Venezuela, Jhon Barrett.
Betancourt es uno de los dueños de Nabep, la compañía seleccionada por el Gobierno de Estados Unidos para la firma de un convenio que permitirá la explotación de al menos 20% de la reservas probadas venezolanas durante 25 años.
EEUU controlará recursos y operaciones del convenio con Venezuela y Alejandro Betancourt
Según Betancourt, se rompió el «récord de 115 mil barriles», al tiempo que dijo que «es un orgullo estar aquí con el personal que tenemos, con los trabajadores de Nabep y Pdvsa y llevar todo esto, todo constantemente rompiendo récords, y solamente trabajo y logros para el país y para el acuerdo binacional entre los dos países».
El embajador Barrett agradeció a la encargada del Ejecutivo venezolano, a los líderes de Nabep y a los ministros encargados del área energética. «Realmente es impresionante el trabajo que se está haciendo. Eso es un gran acuerdo. Estamos súper orgullosos de estar aquí con ustedes. Está cambiando el escenario de energía, no solamente en Venezuela. Para nosotros en los Estados Unidos (Venezuela) es un gran socio, un gran acuerdo y estamos muy entusiasmados y muy impresionados con todo el desempeño».
Alejandro Betancourt, conocido bajo el mote de «bolichico», es señalado por organizaciones como Transparencia Venezuela de haber hecho una fortuna con contratos gubernamentales sin licitación para plantas eléctricas con presuntos sobreprecios, por unos 2.900 millones de dólares, con la empresa Derwick Associates de Venezuela S.A.
Derwick también estaba señalada de otorgar sobornos a funcionarios venezolanos, como Diosdado Cabello, para sobrefacturar. Años después, Betancourt entró al mundo petrolero con una participación en Petrozamora, una compañía mixta con operaciones en Maracaibo y que luego se convirtió en núcleo de Nabep.
Según Transparencia Venezuela, hasta mediados de octubre de 2025, Alejandro Betancourt estaba vinculado con al menos 50 empresas en unos 15 países de América, Europa y Asia, «dedicadas a la prestación de servicios financieros, compra y venta de petróleo y la construcción de obras civiles».
El empresario ha sido investigado por la justicia de diversos países, incluidos Venezuela, España y Suiza. A principios de septiembre, durante la visita del secretario de Energía Chris Wright, la propia Rodríguez lo defendió de los cuestionamientos sobre su pasado judicial, y afirmó que fue sobreseído por una investigación sobre presunta corrupción «hace años» y tampoco enfrenta una causa penal en Estados Unidos.
El nuevo socio petrolero de la Casa Blanca lleva más de un año bajo la lupa de la Audiencia Nacional española por blanqueo de capitales y evasión fiscal. Sin embargo, según reportó El País, la causa está paralizada desde hace meses por la inacción de Washington.
El procedimiento judicial español, que investiga el origen y destino de más de 4.800 millones de dólares que supuestamente se habrían desviado de Pdvsa, está a la espera de que Washington conteste a una petición que consiste en poder tomar declaración a una serie de testigos clave porque ya fueron condenados en Estados Unidos. Su testimonio puede afianzar el delito en Madrid, pero a punto de cumplirse un año de aquella solicitud, nadie ha respondido.
Tras haber archivado la causa una primera vez, el juez Santiago Pedraz advirtió que volverá a engavetar el caso si en diciembre no hay respuesta de EEUU.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Fuente: TalCual.










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