El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, considera que las elecciones presidenciales en Venezuela deberían celebrarse «idealmente» en 2027, pero evitó comprometerse con una fecha y planteó una serie de condiciones que, a su juicio, deben cumplirse para garantizar una votación libre.
En una entrevista publicada el jueves 5 de noviembre por The New York Times, Rubio identificó como prioridades la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE), así como avances en la reforma de los cuerpos de seguridad y la reestructuración de la deuda venezolana.
El funcionario estadounidense aseguró que Washington mantiene como objetivo el retorno de Venezuela a la democracia, aunque se negó a garantizar que los comicios se celebren antes de que Donald Trump concluya su mandato en la Casa Blanca.
Rubio expresó su confianza en el desarrollo del proceso político venezolano y aseguró que la población estará satisfecha con sus resultados y con la dirección que está tomando.
Los próximos pasos
El secretario de Estado adelantó algunos plazos concretos para las negociaciones políticas que se desarrollan en Venezuela con el respaldo estadounidense.
Según explicó, Washington espera que las conversaciones entre las autoridades venezolanas y un sector de la oposición permitan concretar la reforma del TSJ para mediados de diciembre de 2026.
También señaló que los negociadores tienen previsto reunirse la próxima semana para discutir la designación de nuevos integrantes del CNE.
Ambos procesos forman parte de los cambios institucionales que Rubio considera necesarios antes de convocar unas elecciones presidenciales.
Sin embargo, el jefe de la diplomacia estadounidense incorporó otros asuntos a la agenda de la transición, especialmente la reforma de los organismos de seguridad y la resolución de los compromisos financieros del Estado venezolano.
Sobre el primer punto, sostuvo que cualquier administración necesita contar con el respaldo de las fuerzas de seguridad para poder gobernar.
The New York Times recordó que varios altos oficiales militares venezolanos declararon anteriormente al periódico que no aceptarían una administración encabezada por María Corina Machado.
Una transición que puede extenderse
Rubio reconoció que no todos los asuntos pendientes tienen que quedar completamente resueltos antes de las elecciones. En particular, señaló que la reestructuración de la deuda externa venezolana puede continuar después de que se instale una administración electa democráticamente.
«La reestructuración de la deuda es el trabajo actual de las autoridades interinas, pero bien podría extenderse a una autoridad electa», afirmó.
El secretario de Estado advirtió que Venezuela enfrenta obligaciones financieras que se estiman en más de 200.000 millones de dólares y que dificultan la recuperación económica.
A su juicio, la resolución de esos compromisos debería contar con el respaldo de todos los sectores de la sociedad venezolana, debido a que representa un obstáculo para la llegada de nuevas inversiones.
La distinción planteada por Rubio abre la posibilidad de que Venezuela celebre elecciones sin haber completado todas las reformas económicas y de seguridad previstas por Washington, aunque el funcionario tampoco precisó cuáles avances serían suficientes para dar paso a la convocatoria electoral.
Un funcionario estadounidense citado por The New York Times bajo condición de anonimato explicó que la reestructuración de la deuda también está relacionada con el levantamiento de las sanciones económicas. Según esta fuente, parte de las restricciones se mantienen para evitar que los acreedores puedan embargar activos venezolanos.
Cooperación militar con EEUU
Rubio también manifestó su respaldo a una mayor cooperación militar entre EEUU y Venezuela, aunque aclaró que las conversaciones sobre una presencia permanente de tropas estadounidenses todavía no han avanzado en detalle.
Explicó que Washington aspira a establecer eventualmente un acuerdo que otorgue protección jurídica a sus militares cuando operen conjuntamente con las fuerzas venezolanas.
El secretario de Estado sostuvo que la cooperación con las Fuerzas Armadas estadounidenses y los organismos antidrogas sería preferible a que Venezuela mantenga ese tipo de vínculos con actores extranjeros que Washington considera perjudiciales.
También planteó que EEUU puede contribuir a mejorar las capacidades y el profesionalismo de los cuerpos militares venezolanos para enfrentar amenazas a la seguridad del país.
EEUU desmiente salida de Marco Rubio del Departamento de Estado
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Fuente: TalCual.










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