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Corte IDH examina la responsabilidad de Venezuela por los hechos del 11 de abril de 2002: los testimonios

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Corte IDH examina la responsabilidad de Venezuela por los hechos del 11 de abril de 2002: los testimonios — Foto: Captura de video

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) escuchó el miércoles 14 de octubre los testimonios de la periodista Delvalle Canelón y de los familiares de Juan David Querales y Jesús Mohamad Capote Espinoza, dos de las personas asesinadas durante los hechos del 11 de abril de 2002 en Caracas. Las declaraciones se produjeron durante la audiencia pública que busca determinar la responsabilidad internacional del Estado venezolano por las presuntas violaciones de derechos humanos asociadas con esos acontecimientos.

  • Las amenazas durante el proceso judicial
  • Caso de Juan David Querales
  • Caso de Jesús Mohamad Capote Espinoza
  • Un caso que llegó al sistema interamericano en 2002

Canelón, secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), declaró como testigo en el caso Trujillo y otros vs. Venezuela. El expediente examina la presunta responsabilidad estatal por la muerte de siete personas y las lesiones de otras cinco, según la información publicada por el tribunal.

Durante su intervención, la periodista relató que cubrió la movilización del 11 de abril desde distintos sectores de Caracas, entre ellos Altamira y Chacao, hasta llegar al centro de la capital. Allí, aseguró haber observado a civiles armados identificados con el oficialismo que disparaban desde Puente Llaguno contra manifestantes que avanzaban hacia el Palacio de Miraflores.

También se refirió a la presunta actuación de funcionarios de la Guardia Nacional durante los acontecimientos.

Las amenazas durante el proceso judicial

La declaración estuvo marcada por el relato de las amenazas que, según Canelón, recibió cuando participaba en el juicio contra funcionarios de la Policía Metropolitana y varios comisarios procesados por los sucesos de abril de 2002. El proceso judicial se desarrolló en Maracay, estado Aragua.

La periodista identificó a Henry Atencio y Richard Peñalver como personas a quienes señaló por su presunta participación en los disparos contra los manifestantes. Según su testimonio, uno de ellos la abordó en el baño durante una de las audiencias y la amenazó.

“A mí me tocó declarar en ese juicio. Fueron varias audiencias, eso se realizó en Maracay. Y estando en una de las audiencias cuando a mí me tocaba dar el juicio previo, yo fui al baño (…) y se metió uno de ellos al baño y me amenazó”, declaró ante los jueces de la Corte IDH.

El testimonio forma parte de las diligencias de la audiencia pública, en la que el tribunal internacional analiza las posibles responsabilidades del Estado venezolano por las muertes, las lesiones y otras vulneraciones de derechos humanos relacionadas con los acontecimientos del 11 de abril de 2002.

Caso de Juan David Querales

Durante la sesión, Yenfri Querales, hermana de Juan David Querales, dio su testimonio como familiar de una de las personas asesinadas durante las protestas del 11 de abril de 2002. Aseguró que todos los hermanos habían acordado asistir a la manifestación porque estaban en desacuerdo con las acciones del gobierno de Hugo Chávez. Sin embargo, finalmente solo Juan David y otra de sus hermanas acudieron a la marcha.

“No teníamos quién nos cuidara a los niños y al final se me fue mi hermana con él a la marcha (…) Repudiabamos el odio que Chávez inculcaba entre el oficialismo y los opositores. Nos quedamos viendo por televisión la marcha que iba muy bien, había muchísima gente, pero en el transcurso del medio día comenzaron a decir en la televisión que habían disparos y habían heridos”, contó Querales.

Aseguró que, durante la tarde de ese día, la hermana que había acudido a la marcha con Juan David los llamó llorando porque no encontraba a su hermano y este no llegaba al lugar donde habían acordado encontrarse.

“Le dijimos que se viniera a la casa. A la 7:00 pm nos dimos cuenta que no llegaba. Salimos a buscarlo en los hospitales hasta que por fin llegamos al Hospital Vargas, vimos la lista que decía que había ingresado como herido y en medio de la desesperación, porque había muchos heridos, lo empezamos a buscar (…) Un doctor salió que Juan David había sido operado, que estaba grave y que si se salvaba podía perder la pierna”, recordó.

Pese a la intervención médica, Juan David murió en el centro de salud tras sufrir complicaciones asociadas con la gravedad de la herida de bala, que le afectó la arteria femoral. Según el relato, la falta de sangre también influyó en su estado.

Caso de Jesús Mohamad Capote Espinoza

Jesús Mohamad Capote Espinoza fue otra de las víctimas mortales de las manifestaciones del 11 de abril de 2002. Su padre, Mohamed Merhi, también asistió a la sesión de la Corte IDH para exigir justicia y denunciar la impunidad por parte del Estado venezolano.

“Jesús acababa de cumplir 18 años, no era solo mi hijo, era mi amigo. Jugábamos juntos y pasábamos horas conversando (…) Era un muchacho lleno de vida y futuro, su hermano menor lo idolatraba. El 11 de abril de 2002, Jesús y yo asistimos juntos a una marcha pacífica de más de un millón de personas, marchábamos porque sentíamos que en Venezuela se había perdido la democracia y el estado de derecho”, relató Merhi.

Contó que se detuvieron en la esquina de La Pedrera y la avenida Baralt, donde se encontraron con unos amigos, debido a que el paso estaba bloqueado por agentes de la Policía Metropolitana.

Mencionó que, alrededor de las 3:00 pm, las personas afectas al gobierno que estaban en el lugar se retiraron hacia Puente Llaguno.

“De repente comenzamos a escuchar muchas detonaciones. Yo pensé que eran fuegos artificiales y bombas molotov”, dijo.

Merhi recordó que, en ese momento, vio desplomarse al reportero Jorge Tortoza, quien tenía una herida de bala en la cabeza.

Aseguró que se resguardó y le ordenó a su hijo que se dirigiera a la avenida Urdaneta para que lo esperara allí. En medio de los disturbios y los disparos de bombas lacrimógenas, Merhi intentó llamar a su hijo, pero este no contestó.

“Llegué a casa y Jesús no estaba ahí. Cerca de las 9:00 pm fuimos con mi hermano y un amigo al hospital Vargas, y después de revisar muchos heridos me llevaron a ver la lista de ingresados y vi el nombre de Jesús con la palabra fallecido al lado”, recordó.

Un caso que llegó al sistema interamericano en 2002

La denuncia por estos hechos fue presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2002. El 9 de julio de 2024, la Comisión remitió el expediente a la Corte IDH para que determinara la responsabilidad internacional del Estado venezolano.

En su Informe de Fondo n.º 313/23, la CIDH concluyó que Venezuela violó los derechos a la vida, la integridad personal, la reunión, las garantías judiciales y la protección judicial. Además, señaló que el Estado no demostró que el uso de la fuerza letal contra las víctimas hubiera sido legítimo, necesario y proporcionado.

La Comisión también advirtió que las investigaciones no habían logrado esclarecer adecuadamente los hechos ni sancionar a los responsables de las muertes y lesiones comprendidas en el caso.

La audiencia pública se desarrolla en San José, Costa Rica, y contempla la presentación de argumentos sobre el fondo del asunto y las eventuales reparaciones. En la jornada también participan Alfredo Romero, director presidente de Foro Penal, y Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la organización, quienes intervinieron en la presentación de la petición original ante el sistema interamericano.

A casi 25 años de los acontecimientos, la Corte deberá determinar si el Estado venezolano incurrió en responsabilidad internacional por las violaciones examinadas y establecer, de ser procedente, las medidas de reparación correspondientes a las víctimas y sus familiares.

Fuente: El Diario.

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